CURIOSIDADES,CURIOSIDADES.
Buceando en internet he visto que la revista Narrativas se hizo eco en su número 10, de julio-sepbre de 2008 de la publicación de Cotidianos. Pongo aquí un enlace para que se pueda ver (está en su última página, la 150):
http://carlosmanzano.net/narrativas/narrativas10.pdf
Gracias, aunque sea tarde, a su impulsor, Carlos Manzano.
IMPRESIONES DEL VIAJE

Últimamente he recibido sobre Cotidianos opiniones contrapuestas. Relatos que para unos son los mejores, para otros no deberían figurar en el libro. Eso me ha dado que pensar. En general hay una preferencia por las historias que hablan de la infancia, del tiempo transcurrido, de la monotonía. Una preferencia por la intrahistoria, la narración de lo pequeño, el tiempo perdido. Es parte del bagaje y del tono de Cotidianos. También ha habido muchas alabanzas a Solo rumano. Relato que incialmente no estaba previsto que apareciera en esta selección final, quizá porque su cotidianeidad se alejaba del tono general del libro. Aún así, y de ahí mi indicación "además", decidí incluirlo. Pensé que merecía estar en el primer libro de relatos que publicase.
Ha habido algún otro lector que ha considerado escatológico el principio. Como si la cotidianeidad sexual tuviese que ser contada de otra forma. No me parece a mí que escatológico es el adjetivo que más convenga si bien la variedad de las historias de sexo toma formas distintas.
Hubo alguien que me reveló sutilmente que era un libro fallido. Opinión que al transcurrir de diversos pareceres se ha demostrado más bien aislada.
Esta suerte de compendio de últimas impresiones me parecía interesante que figurara en este blog.
RESEÑA DE COTIDIANOS POR CRISTINA MONTEOLIVA

¿Dónde buscar la inspiración a la hora de escribir un cuento? ¿Acaso en lo insólito, en lo fantástico, en lo más recóndito de la imaginación? ¿Porqué no fijarnos también, de vez en cuando, en lo cotidiano, en lo rutinario, en eso que le pasa a la gente todos los días? Nos sorprendería saber cuantos de estos hechos pueden dar lugar a una buena historia. Pero aún estamos a tiempo: Luis Vea García puede enseñárnoslo a través de Cotidianos, su libro de relatos que hoy nos ocupa.
Cotidianos, como antes apuntábamos, no es otra cosa que un excelente libro de cuentos de extensión variable cada uno de ellos, compuesto por un total de veinte piezas que se distribuyen en seis apartados: sexo, trabajo, parejas, ayer, enfermedad y además. Aunque el libro podría estar dividido en otras secciones igualmente válidas, o no estar segmentado de ninguna manera, explica el autor en la breve introducción que precede a estos cuentos (y que, de paso, nos acerca más al escritor de este volumen) la idoneidad, según su criterio y el momento de la publicación, de presentar así su obra.
Hablar de estas secciones tal y como nos las presenta el autor, enumerar los cuentos que componen cada una de ellas, no es algo que creo que deba hacer yo en este momento. ¿Por qué?, os preguntaréis. Es bien sencillo: si yo así lo hiciera le quitaría toda la emoción al asunto, desvelaría todo el misterio. Así que con vuestro permiso, y con el del autor, os diré que en los mundos cotidianos que Luís Vea García nos presenta en este libro hay cabida para el recuerdo y/o la nostalgia (“Mar de recuerdos”, “Banda sonora para una película”, “Recuerdos en fuga de París”); los primeros y más tiernos amores platónicos (“La hija del feriante”); los encuentros más inesperados (“Tránsito de un libro a una mujer”, “La espera”), que a veces tienen un final feliz (“Como decía Shere Hite”); los desencuentros por desgracia irremediables (“Redención”, “Cruce de caminos”, “Aria de soledad”), las leyendas urbanas (“La chica de la peli”), que muchos nos aseguran haber vivido en sus propias carnes; esos sueños que se pueden hacer realidad (“Levando anclas”) y aquellos que no acaban tan bien para los que los protagonizan (“El mar lamía los pies”, “El maletín del barrendero”); las más grandes soledades (“Obligada soledad”); ese toque de locura que todos llevamos dentro (“Zzz (autorretrato cotidiano)”, “Nicotina”), que pueden acabar convirtiéndose en las obsesiones (“Anhelo reiterado entre sábanas”), y éstas, finalmente, pueden llevar a aquellos que las padecen a cometer actos terribles (“Hombres”, “Sólo rumano”).
Veréis, por tanto, que los temas tratados en este libro son tan variados como interesantes, tan clasificables como todo lo contrario, tan rutinarios como fuera de lo común. Y es que, a fin de cuentas, hay tantas situaciones cotidianas como personas hay en el mundo. ¿A qué no lo habías pensado antes?
En definitiva, con una prosa sencilla, sin pretensiones, clara y honesta, gracias al predominio de los narradores en primera persona que nos hacen pensar en que lo autobiográfico se cuela más de una vez por estas páginas, y a través de unas historias cargadas de significado, Luís Vea García nos ayuda a descubrir que el mundo de lo cotidiano, eso que a veces pareciera no tener importancia por rutinario y monótono, está lleno de situaciones que a ojos de muchos, en realidad, son simplemente extraordinarias. Porque, insisto, lo que es cotidiano para unos es todo un hallazgo para otros. ¿O es que acaso existe lo cotidiano, como término global? Y, en todo caso, ¿no sería bueno, de vez en cuando, tal y como Luís Vea García nos invita a hacer, pararnos a pensar en todas esas cosas que pasan normalmente a nuestro alrededor? Quizá nos estemos perdiendo algo y no lo sepamos aún.
Aunque muchos piensen que lo que nos pasa en el día a día, lo rutinario de nuestras vidas, no pueda interesar a nadie, queda demostrado gracias a un excelente libro de relatos como Cotidianos que todo aquello que para muchos pasa desapercibido merece ser contado, puesto de manifiesto. Sé que vosotros también lo veréis así, tan sólo tenéis que animaros a adentraros en las páginas de este libro.
Cristina Monteoliva
http://www.labibliotecaimaginaria.es/page10.php?year=2009&month=5
ENTREVISTA PARA LA BIBLIOTECA IMAGINARIA POR CRISTINA MONTEOLIVA

-¿Cuándo empezaste a escribir?
Escribo desde niño. Mi primera novela trataba de una pirámide, de unos conquistadores y unos lagartos gigantes. Tenía 14 años. Luego escribí relatos para la revista del instituto. Cuando empecé la carrera hacía un programa de radio en el que recitábamos nuestros propios poemas. Más tarde dejé de escribir, pero pronto me apercibí de que el gusanillo nunca desaparece del todo. Tras un viaje empecé a tomar notas, luego salieron historias. De eso hace ya más diez años sin parar.
ENTREVISTA EN RADIO CORNELLÁ
Puede escucharse la entrevista que me hicieron en Radio Cornellá el pasado 6 de mayo entrando en el siguiente enlace(al final del programa):
ENTREVISTA PARA LLEGIR EN CAS DE INCENDI POR XAVIER BORRELL

CRÍTICA DE COTIDIANOS EN LLEGIR EN CAS D´INCENDI, POR XAVIER BORRELL

Es difícil clasificar si este autor es un poeta que escribe prosa o a la inversa, lo que no se puede dudar es que la influencia como trovador de sonetos está impregnada en este conjunto de relatos cotidianos.
Pues Luis Vea García hurga entre la mente del lector para sacar los sentimientos allí almacenados, consiguiendo una complicidad absoluta hacia sus experiencias de cada día convertidas en píldoras literarias de diverso tipo de género, entre los que demuestra moverse con soltura. Como suele decir el tópico en los libros de varias narraciones, la calidad varía según a la que nos enfrentamos en cada momento, pero en su asociación la conmoción es satisfactoria con algunas excepciones. Tenemos sexo en su más primitiva de las vertientes, amor inteligentemente tratado, sentimientos cordiales y mendigos desgraciados. Anorexia, viajes, mafias, dictaduras, recuerdos de infancia, muerte e incluso sida. Todo con una sensibilidad esencial en cuanto a su tratamiento, pues se nota que Luis no escribe al azar y disfruta juntando letras en una página en blanco. No falta denuncia hacia la existencia que la sociedad le está dando a la juventud que vive en precario o a la especulación urbanística que no respeta a lo que deja detrás. Todo plasmado en un mapa de todo tipo de temas que dejan una buena sensación, si bien podríamos quitar y poner algunos relatos entre los preferentes de cada individuo que se acerque por este ejemplar, como cada aficionado pondría jugadores en un equipo de fútbol, pero lo importante es ganar el partido y se ha conseguido con creces. http://llegirencasdincendi.obolog.com/luis-vea-garcia-cotidianos-isla-varia-242044
SANT JORDI

Firmando ejemplares en la Plaza Orfila de Barcelona.
FIRMA DE LIBROS

El próximo día 23 de Abril, festividad de Sant Jordi en Catalunya y Día del Libro, estaré firmando ejemplares de 17 a 20 horas de mi libro Cotidianos en la Pza Orfila de Sant Andreu (Barcelona). Os espero.
http://w3.bcn.es/fitxers/biblioteques/iiglesias/signaturaescriptors09.269.pdf?nomCanal=Noticia
COTIDIANOS EN INTERNET


La editorial Isla Varia mejora su página en la que se vende Cotidianos:
http://www.readontime.com/ROT/ISLAVARIA/LUIS-VEA-GARCIA/COTIDIANOS_9788461229734.html
Cotidianos también puede adquirirse en la página de internet de La isla libros:
https://www.laislalibros.com/libros/COTIDIANOS/LBZX2000018/978-84-612-2973-4
PREPARANDO EL DÍA DE SANT JORDI
El próximo día 23 de abril será, como cada año, un día de libros y de rosas en Catalunya. También será un día en el que podré firmar ejemplares de Cotidianos en Barcelona. Será en la plaza Orfila, en el barrio de Sant Andreu entre las 17 y las 20 horas. Espero que sea una maratón de firmas aunque acabe mal de la muñeca.

Esta semana Cotidianos ha empezado también a tener presencia en facebook:
http://www.facebook.com/people/Luis-Vea-Garcia/1019152740
En la columna de la derecha también dejo una imagen de acceso.
RECORDANDO LA PRESENTACIÓN DE COTIDIANOS.

Recordando aquella presentación a la que vinieron mis amigos canarios, Miguel y Mari Carmen, desde Tenerife, tuve la ocasión de devolverles la visita el pasado mes y degustar su amabilidad. Y hablamos, vaya si hablamos...
FELIZ NAVIDAD

Cotidianos.
AMABLES PALABRAS DE INMA ARRABAL HACIA COTIDIANOS.

"La campana de la iglesia tocaba, con ese tañido lastimero, inundando de sonido los espacios. En la playa aguardaban las barcas, embebidas de tripulaciones. Unos empujaban las naves para echarse pronto a la mar, otros apuraban la puesta en marcha de los motores. Las olas arreciaban con fuerza, lamiendo la costa a brochazos, casi devoradores por su intensidad. Un niño contemplaba absorto la furia de las aguas mientras el horizonte despuntaba junto al sol. Y bañada por las olas, como reflujo de algo que viene y que va, encontró una gorra de capitán de la marina mercante y la contempló sin saber de los anhelos y emociones de un niño que, como él, años atrás, mirara el mar del mismo modo. El mar lamía sus pies, mientras, con las manos, el niño sostenía lo que en algún momento perteneció a otro. Las aguas se llenaron de barcas y el horizonte las recibió con su habitual sonrisa tan rectilínea, tan quieta... en tanto las olas traidoras mecían sus volúmenes, burlándose de la osadía del hombre."
Y este relato me recuerda a uno de mi libro: Luna de cristal y que titulé: Hechizo. Así que ahí lo dejo.
Hechizo
El joven, de cabellos castaños y ojos color de aceite, lleva un arete plateado en el lóbulo de la oreja izquierda. Sonríe tristemente con una sonrisa que pone hoyuelos en sus mejillas.
Entra por el paseo, se dirige al acantilado y allí mira hacia los espigones que abrazan el puerto. Es un puerto antiguo de una aldea pesquera. Sus calles angostas serpentean entre las casuchas grises que, encaradas al mar, se extienden a lo largo de la costa y terminan en un tramo de mojones de madera podridos, con una costra de sal seca por encima.
Los muelles, abandonados y salpicados de guano, se internan en el mar. Un pequeño lugre de vela blanca navega escorado. El aire es salobre y algunos peces muertos cabecean contra las rocas.
El muchacho sueña con campos soleados impregnados de dulce aroma a violetas y artemisas, en un sitio apacible en el que se escucha el coro zumbón de las abejas y el trino de los pájaros, pero sólo ve rocas abruptas que descienden a una cala lamida por las olas y oye el graznido de las gaviotas que planean sobre el mar.
A lo lejos, caminando por la playa, se acerca una figura femenina acompañada de tres perros. La reconoce enseguida por el ligero renqueo y nota la sangre galopar bajo su piel sin dejarlo pensar con serenidad. Deja de sonreír y sólo queda su tristeza.
Recuerda cuando paseaban bajo la lluvia intentando hallar un guijarro liso o una bonita caracola y recuerda también el rostro de la muchacha, húmedo de lluvia, bajo las gotas que caían sistemáticamente sobre la arena de dunas amarillentas.
Daba gusto caminar bajo ese ritmo susurrante, mirando las encharcadas huellas de sus pies, sintiéndose los amos de la lluvia y del mundo.
En las noches de luna, se sentaban en uno de los malecones y escuchaban golpear las olas contra la pared de piedra. A veces miraban el mar y otras veces, de espaldas, contemplaban el desconcertante paisaje de la aldea confundiendo el pestañeo de las luces en las ventanas con aturdidas y brillantes luciérnagas.
Eran noches agradables. La oscuridad los redeaba en un abrazo tan protector como el de los espigones que abrazaban el puerto. Ella le preguntaba:
-¿Y si la luna fuese un queso? ¿Y si el mar fuera chocolate deshecho...?
Cuando las nubes surcaban el cielo ocultando la luna, ella decía:
-Ves, los ratones se comen el queso...
El mar abofeteaba los postes del muelle y el viento soplaba desde el agua, con un ligero resuello, susurrando palabras invisibles. Era como un hechizo.
Pero ya no existe nada mágico entre ellos. El hechizo se ha roto y sólo le queda soñar con ella, sentada a su lado, mirando el fuego del hogar, un fuego breve de piñas y pinaza, mientras él fuma una cachimba olorosa y la lluvia bate sobre los cristales.
La realidad se impone como niebla que avanza lentamente y la lluvia que ha seguido cayendo y llenando las huellas de sus pies hasta borrarlas.
Con los ojos ardientes, doloridos y cansados, llenos de pensamientos melancólicos, el muchacho piensa, por un instante, sumergirse en lo más profundo y verde del fondo marino hasta que desaparezca, por encima de él, el susurro rítmico de la lluvia. Entonces, los ojos no le dolerán, estarán fríos y dormidos.
Sobre la playa empezará otro día.
NUEVOS PROYECTOS

Ya hay nuevos proyectos en marcha para Cotidianos. De momento este sábado día 8 de noviembre y el domingo día 9, en el marco de las Primeras Jornadas Literarias de AEN -Asociación de Escritores Noveles- en Barcelona, estará presente Cotidianos. Dichas jornadas se llevan a cabo bajo el lema "Todo escritor Nobel fue antes novel". El lugar, la Escola d´Administració Pública de Catalunya en la calle Girona 20 de Barcelona.
OPINIÓN DE LECTORA QUE NO ES POCO

Luis, hace unos días terminé Cotidianos aunque sea un libro que se termina y vuelve a empezar a cada relato.
Me gusta mucho y lo abriré con frecuencia.
Me gusta el no encontrarme con gente glamour, de esos con los que es imposible identificarse porque su vida de velocidad y despreocupación no interesa o no me interesa. Con tus héroes o te identificas o simpatizas o se te rompe el corazón.
Me gusta también encontrarme con la nueva mujer cotidiana, trabaja, fuma y sobretodo vive el amor y el sexo, como decirlo, como sólo lo vivían los hombres antaño o por lo menos sólo hablaban así, de ello, los hombres, a tus héroes cotidianos les ha llegado la igualdad con su reguero de incomprensiones: Redención o Cruce de caminos o Aria de soledad. A veces hasta son más crueles si cabe: Hombres, de hecho están tan solas y amenazadas como los hombres, no sé si tan desesperadas.
Me duele esta soledad que llevas al extremo de lo posible pero que es una realidad de la vida moderna. La muerte está siempre al caer, y viene a truncar amores que iluminaban el texto y al lector, y el lector, por lo menos yo, se dice ay, es la condición humana. Pero presiente algo más (sic) como si hubiera algo que encontrar,¿ la justicia? en este mundo en que Antonio Ruiz García, Ruiz para todos, muere sin pena ni gloria, El maletín del Barrendero, en donde los hombres como los perros mueren como perros Obligada soledad.
Sólo dos cosas iluminan el corazón del narrador, el mar y los niños o mejor el mar en el corazón de los niños sólo ellos se salvan, su pureza es la misma:
“Mar adentro, allá donde las aguas y los pensamientos, en soledad, recobran su pureza…” El mar lamía sus pies.
El niño de diez años descubre la sonrisa de Alicia: “La sonrisa era tan grande que parecía tener vida propia Me pareció hermosísima…” La hija del Feriante.
El relato Mar de recuerdos, en donde se reúnen ambos,es mi preferido, no es más optimista que los demás pero su sensibilidad , con sus aromas y sus olores a familia pobre pero honrada, como dirían en aquellos tiempos, me va recto al corazón.
En realidad, la justicia que sentía que revindicabas he pensado que se la haces al narrarnos sus vidas, su cotidianidad.
María Cugat.
Foto: Librería La Clandestina.
RESEÑA DE COTIDIANOS DE J.M.S.GAMBOA

Hablar de los libros de los demás siempre se me antoja una tarea complicada. No me refiero a expresar una opinión, de eso todos somos más o menos capaces, hablo de criticarlos. No me considero una persona capacitada para entrar en aspectos formales de narración, estilo, ritmo y demás, para eso ya están los filólogos. Así que entendamos esta entrada sobre como una reseña y opinión mundana de un lector más.
Cotidianos es un libro de cuentos. Un trabajo desarrollado en varios años y concebido a partir de una selección realizada por el mismo autor con la intención de conferirles un sentido, un nexo de unión. Para ello los agrupa en cinco apartados más uno compuesto de un único relato.
Luis Vea, a quien tuve ocasión de conocer personalmente, ha desarrollado mediante la escritura aquello que, alguna vez, todos hemos hecho: imaginar la vida de otros. ¿No os ha sucedido a veces, viajando en tren, en metro, en un restaurante, al cruzamos con alguien de aspecto curioso... imaginaros cuál será la historia del desconocido que tenéis delante? Seguro que sí. Para un escritor como Luis, la construcción de esas pequeñas historias pasa por una observación más profunda. Un escritor no recibe sólo una imagen a primera vista. Inconscientemente percibe los detalles y toma nota mental, o en papel, de qué le pueden proporcionar, Así encontramos en Cotidianos un gran trabajo sobre lo que puede albergar la vida de esos desconocidos con los que nos cruzamos a diario. Son relatos dotados de imaginación pero verosímiles y algunos, ¿por qué no decirlo?, desconcertantes (Nicotina). Luis, coquetea con el sexo, con el amor, con el trabajo... Plasma de una manera, a mi entender, genial, fantasías que a todos se nos han pasado por la cabeza. Además, no sólo describe situaciones, como buen escritor, también refleja sentimientos. ¿Mis favoritos? En general el libro me ha gustado mucho y lo encuentro recomendable para todos aquellos que quieran leer cuentos desmarcados, del género que más los agrupa: la fantasía o el terror. Mar de recuerdos, La espera, Aria de soledad... Son relatos que a mí particularmente, me han dejado buen sabor de boca. Quizá porque han satisfecho algunas de esas expectativas que me he formulado ante la observación de una de esas situaciones de mi cotidianidad. En fin, una lectura recomendable en todos los sentidos y que augura un gran futuro a otro de esos escritores que, a falta de un mecenas con mano en una de las “grandes”, no ha sido reconocido. Ánimo, Luis. Sigue trabajando y haciendo lo que te gusta, eso siempre se transluce al leer tus páginas. Un saludo. http://diarioescritor.blogspot.com/2008/08/hablar-de-los-libros-de-los-dems.html
UN PAR DE LIBRERÍAS MÁS
Se añaden un par de librerías a la lista donde se puede adquirir Cotidianos:
En Palma de Mallorca: Llibreria Àgora c/Jardí Botànic, 2
En Huelva: Hipercor c/Alcalde Federico Molina, 1












